Francia sigue mostrando sus credenciales de favorita. Los Bleus no tuvieron inconvenientes para superar los dieciseisavos de final tras vencer con autoridad por 3-0 a Suecia en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey, en un partido que, por volumen de juego, pudo haber terminado en una goleada histórica.
De la calma a la tormenta francesa
Los primeros compases lucieron como la calma antes de la tormenta. Ambos equipos se estudiaron con cautela hasta que la primera pausa de hidratación pareció desatar a la maquinaria francesa.
A partir de ese momento, Francia se convirtió en una aplanadora. Adrien Rabiot probó de media distancia, Kylian Mbappé estrelló un balón en el poste con el arco a su merced, y Michael Olise estuvo a punto de firmar el gol del año con una acrobacia que rozó el larguero. El guardameta sueco se multiplicó bajo los tres palos para sostener el cero, pero la resistencia escandinava tenía fecha de caducidad.
El muro se rompió en el último minuto de la etapa inicial. Tras un córner en corto, Mbappé se inventó una genialidad individual para sacar un remate inatajable y poner el 1-0.
Superioridad absoluta y boleto a octavos
El dominio francés se extendió sin contemplaciones en el complemento. Los dirigidos por Deschamps manejaron el balón a su antojo y exhibieron una superioridad abrumadora.
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Minuto 53: Michael Olise habilitó con precisión a Bradley Barcola, quien definió en soledad para firmar el 2-0.
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Minuto 74: Kylian Mbappé cerró la cuenta completando su doblete de la noche.
Con este tanto, la estrella del Real Madrid llega a 6 goles en el presente torneo y acumula 18 goles en el historial de artilleros de la Copa Mundial de la FIFA.
Las ocasiones siguieron llegando y el marcador final de 3-0 acabó siendo benévolo con Suecia. Con este resultado, Francia sella su boleto a los octavos de final, donde se medirá ante Paraguay el próximo sábado 4 de julio en el Estadio Filadelfia.


