Canadá afrontó el partido con una energía e intensidad altísimas, buscando incomodar a Marruecos desde el pitazo inicial. El equipo africano pareció confundido por el ritmo impuesto por los locales en los primeros compases, concediendo varios saques de esquina y sufriendo para encontrar su juego en una tarde que se tornaba gris.
No fue sorpresa que la primera gran ocasión del encuentro fuera canadiense. Una mala entrega en la salida de la defensa marroquí terminó en los pies de Tani Oluwaseyi, quien recortó con solvidad a Redouane Halhal para quedar mano a mano frente a Yassine Bounou. Con todo a favor para el delantero, su disparo bajo fue detenido de forma espectacular por el guardameta marroquí, un auténtico clásico y seguro de vida en las citas mundialistas.
Las alarmas se encendieron por completo en el banco marroquí cuando en el minuto 22 Ismael Saibari tuvo que retirarse lesionado. El atacante, que venía completando un torneo sensacional alternando en todo el frente de ataque, sufrió un pinchazo muscular que le impidió continuar, sumando más dudas al panorama de los Leones del Atlas.
El laboratorio y la contra liquidaron el pleito
Marruecos apenas había rematado una vez a puerta en los primeros 45 minutos. Sin embargo, los equipos grandes guardan armas mortíferas a balón parado para destrabar los escenarios más complejos. Corría el minuto 55 cuando Achraf Hakimi se dispuso a cobrar una falta desde la banda; en lugar del centro colgado al área, inventó un pase retrasado hacia la frontal donde apareció Azzedine Ounahi, quien sacó un derechazo inalcanzable para Maxime Crépeau para colocar el 1-0.
El gol obligó a Canadá a adelantar líneas y asumir riesgos en ataque. A pesar de los notables intentos norteamericanos, la zaga marroquí se plantó con firmeza y los espacios para el contragolpe no tardaron en aparecer.
En un balón largo por la banda derecha, Brahim Díaz levantó la cabeza y asistió con precisión a Ounahi, quien con otro remate certero firmó su doblete particular y selló el destino del encuentro. Ya en el tiempo de descuento, con una Canadá totalmente entregada, Soufiane Rahimi aprovechó otra transición rápida para marcar el tercero y completar la goleada.
Marruecos vive un tiempo de gracia absoluto. Tras hacer historia al alcanzar las semifinales en Catar, el conjunto norteafricano se coloca a solo un partido de emular aquella hazaña, metiéndose con autoridad en los cuartos de final de esta Copa Mundial. Su rival en la próxima ronda saldrá del electrizante duelo entre Francia y Paraguay.


